Cuando alguien graba una prueba de doblaje para un videojuego, suele mandar nombre completo, dirección, teléfono, a veces una foto o un vídeo de presentación, y en algunos casos hasta datos bancarios si el estudio gestiona el pago del contrato directamente. Todo eso queda guardado en la plataforma de casting, en una carpeta compartida, o en el correo del director de casting.
¿De dónde proviene el problema?
Las plataformas de casting no siempre invierten en seguridad al mismo nivel que un banco o una aseguradora. Muchas nacieron como herramientas pequeñas para conectar actores con productoras, y fueron creciendo sin rediseñar del todo cómo protegen esos archivos. En 2020, por ejemplo, la web estadounidense MyCastingFile dejó expuestos cerca de 10 millones de registros de más de 260.000 usuarios: direcciones físicas, correos, teléfonos, características físicas como peso y altura, fotos y vídeos de presentación.
Bastó con un servidor mal configurado.
¿Por qué el trabajo de doblaje de videojuegos es más vulnerable?
El doblaje de videojuegos tiene un par de características que lo hacen especialmente vulnerable. Primero, gran parte del trabajo se hace en remoto; segundo, es un sector con muchísimo trabajo autónomo, sin un departamento de IT.
Además, dado que el trabajo de doblaje en videojuegos es más competitivo que nunca, la mayoría enviamos nuestras audiciones y portafolios con prisas. No siempre nos detenemos a comprobar las credenciales de la plataforma.
Aumento de los problemas relacionados con el fraude
A eso se suma un tipo de fraude que va en aumento: mensajes que se hacen pasar por directores de casting reales. Piden una prueba, una foto del DNI «para el papeleo», o directamente un pago por adelantado para «reservar la plaza». La Casting Society ya ha avisado varias veces sobre esto, y no es un problema exclusivo del cine. En el doblaje de videojuegos, con estudios internacionales y procesos que ya de por sí incluyen bastante intercambio de archivos por correo, resulta más fácil que un mensaje falso pase desapercibido.
Cuando una de estas plataformas sufre una filtración, los correos y teléfonos filtrados se acaban usando para mandar enlaces de «restablece tu contraseña» que en realidad son phishing, o falsas ofertas de trabajo que buscan sacar todavía más datos.
Cómo mantenerse seguro
Usar contraseñas distintas para cada web de casting, desconfiar de cualquier petición de pago o de documento de identidad antes de firmar contrato, y revisar bien la dirección de correo de quien escribe (no solo el nombre que aparece) ayuda bastante. También conviene cuidar la red desde la que se sube una audición, sobre todo desde una cafetería o un coworking con wifi compartido: CyberGhost ofrece una prueba gratis que puedes ver aquí, y cifrar la conexión evita que cualquiera conectado a esa misma red pueda interceptar lo que se está subiendo.
Los estudios de doblaje, por su parte, están empezando a pedir menos datos de los que pedían antes, precisamente porque cada campo de más en un formulario es un dato.
